“Temo
el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad: el mundo
solo tendrá una generación de idiotas.”
La
profecía de hace tantos años de Albert Einstein se ha cumplido de
forma desdichada.
"Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad, el mundo solo tendrá una generación de idiotas.”
El mayor genio de la física que nos ha dado el siglo XX acertó en su predicción y, ahora estamos sufriendo las consecuencias de ello.
Y es
así, vivimos en un mundo en el que nada es lo que pensamos, entre
una de esas cosas es el creer que nosotros controlamos a las
“maquinas” o a la tecnología, como decía el famoso físico, y
una vez más hemos equivocamos, ellas nos controlan, lo peor de todo
es que si la sociedad sigue así, llegará un día en el que estemos
totalmente robotizados, en el que los sentimientos ya no cuenten y en
el que al darle a un botón tengamos todo lo disponible a nuestro
alcance.
Esos
teléfonos móviles de ahora pueden hacer maravillas; no lo dudo,
pero lo que mis ojos ven no es otra cosa que una generación perdida
con un aparatito entre las manos que nos esta robando la libertad,
nuestro poder decisivo y poco a poco nos esta quitando la
inteligencia, estamos perdiendo la cabeza.
Y si,
ahora podemos pensar que es una comodidad eso de estar por casa y que
un robot nos limpie el suelo, nos haga la comida, o nos mantenga
entretenidos mirando a una caja de plástico infinitas horas, pero no
nos damos cuenta del tiempo que perdemos, vida solo hay una, y como
la batería de esos “móviles actuales”, se consumen con gran
ligereza, así que aprovechémoslas, sal, llora, ríe, ama y sobre
todo vive, sintamos el día a día sin tener que depender de pequeños
aparatos inteligentes.
Toda
tecnología, bien utilizada, puede ser maravillosa. ¿Acaso el correo
electrónico no es un invento fantástico? Y todas las ramas de
Internet, en su justa medida, dan grandeza a la sociedad en que
vivimos, pero si esa tecnología nos desborda y nos impide conversar,
amar, reír, llorar, sentir, pensar, analizar y, en definitiva,
sentirnos esclavos de dicho teléfono, sin duda, Einstein lo dijo,
estamos ante la generación de los idiotas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario